Japón acordó importar un millón de barriles de crudo mexicano, cuya entrega está prevista para julio de este año, en una operación que busca diversificar sus fuentes de energía ante el actual contexto internacional, informó el diario económico Nikkei.
De acuerdo con el reporte, esta decisión responde a las tensiones en el suministro energético derivadas del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que ha impactado las rutas estratégicas del petróleo a nivel global.
El acuerdo se da tras recientes acercamientos entre los gobiernos de México y Japón, que han manifestado su interés en fortalecer la cooperación económica y energética. En este contexto, Petróleos Mexicanos (Pemex) sería la empresa encargada de realizar el envío del hidrocarburo.
La exportación también se enmarca en la estrategia del gobierno mexicano de colocar en el mercado internacional el crudo excedente que no es procesado en las refinerías nacionales, lo que permite atender la demanda externa sin comprometer el abasto interno.
Para Japón, país altamente dependiente de las importaciones energéticas, el acuerdo con México representa una alternativa ante la volatilidad del suministro proveniente de Oriente Medio, región de donde obtiene la mayor parte de su petróleo.
Este nuevo intercambio comercial refuerza la relación bilateral y abre la posibilidad de ampliar la cooperación en materia energética entre ambas naciones, en un escenario global marcado por la incertidumbre en los mercados de hidrocarburos.



