En un contexto marcado por el aumento de fenómenos naturales y sus impactos económicos, Banamex, ARISE y El Colegio de México presentaron una guía orientada a fortalecer la resiliencia de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs), un sector clave para la economía nacional.
Se trata de la primera herramienta en el país que integra la gestión de riesgos de desastres dentro de las decisiones de inversión empresarial, con el objetivo de ayudar a los negocios a anticiparse a eventos adversos y garantizar su continuidad operativa.
Las MiPyMEs representan alrededor del 90% de las empresas en México, generan entre el 60% y el 70% del empleo y contribuyen significativamente a la actividad económica. En este contexto, su capacidad para enfrentar fenómenos naturales no solo impacta a las empresas, sino también a la estabilidad de comunidades enteras.
La guía propone un cambio de enfoque: pasar de la reacción ante desastres a la prevención estratégica. A través de herramientas prácticas y pasos estructurados, el documento permite a las empresas identificar vulnerabilidades y evaluar riesgos antes de realizar inversiones en infraestructura, tecnología, ubicación o cadenas de suministro.
Este enfoque cobra relevancia ante el incremento de riesgos asociados al cambio climático, que ha intensificado la frecuencia y severidad de eventos como inundaciones, sequías y huracanes. Anticiparse a estos escenarios puede traducirse en menores pérdidas económicas, protección de empleos y mayor estabilidad en la operación de los negocios.
Desde la perspectiva del sector financiero, la iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de impulso al desarrollo sostenible. Marité Chavira, directora de la Oficina de ASG de Banamex, subrayó que promover herramientas de planeación y prevención es clave para fortalecer la resiliencia empresarial y contribuir al crecimiento económico del país.
Por su parte, Cynthia Espinoza, directora general interina del Centro Nacional de Apoyo para Contingencias (CENACED) y de ARISE México, destacó que la resiliencia es una responsabilidad compartida entre el sector público, privado y la sociedad, y que invertir en ella significa proteger el capital y asegurar la continuidad de los negocios.
En el ámbito académico, Boris Graizbord, de El Colegio de México, enfatizó que invertir en resiliencia hoy permitirá reducir pérdidas futuras ante el aumento de riesgos derivados del cambio climático, consolidando una visión de largo plazo para el desarrollo empresarial.
Más allá de ser una guía técnica, el documento plantea una transformación cultural: construir una visión empresarial basada en la prevención, la gestión responsable del riesgo y la sostenibilidad.
Con esta iniciativa, las instituciones participantes buscan impulsar un ecosistema empresarial mejor preparado frente a los desafíos ambientales, en el que la resiliencia deje de ser una respuesta reactiva y se convierta en un elemento central de la toma de decisiones.



