Un joven mexicano de 19 años falleció mientras se encontraba bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en un centro de detención en Florida, lo que generó la exigencia del gobierno de México para esclarecer los hechos.
De acuerdo con autoridades estadounidenses, el joven —identificado como Royer Pérez Jiménez— fue encontrado inconsciente dentro de las instalaciones y no respondió a las maniobras de reanimación. La agencia señaló que se trata de un “presunto suicidio”, aunque la causa oficial de la muerte continúa bajo investigación.
El migrante había sido detenido desde enero por autoridades locales en Florida, acusado de fraude por suplantación de identidad y resistencia a la autoridad, y posteriormente fue trasladado a custodia migratoria.
Ante estos hechos, el gobierno mexicano condenó el fallecimiento y solicitó una investigación “pronta y exhaustiva” para determinar las circunstancias en que ocurrió la muerte, además de garantizar que no se repitan este tipo de situaciones.
Datos oficiales indican que este caso se suma a una serie de muertes registradas en centros de detención migratoria en Estados Unidos. Tan solo en lo que va de 2026 se han reportado al menos una docena de fallecimientos bajo custodia del ICE, mientras que en 2025 se alcanzó la cifra más alta en dos décadas.
Especialistas y organizaciones de derechos humanos han señalado la necesidad de revisar las condiciones en estos centros, así como los protocolos de atención médica y vigilancia, ante el incremento de incidentes.
Este caso reaviva el debate sobre las políticas migratorias y el trato a personas detenidas en Estados Unidos, particularmente en el contexto de operativos más estrictos y el aumento en el número de migrantes bajo custodia.




