El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la guerra contra Irán está “prácticamente terminada”, aunque advirtió que su gobierno responderá con una ofensiva “20 veces más fuerte” si Teherán intenta bloquear el flujo de petróleo en el estratégico Estrecho de Ormuz.
En declaraciones difundidas a través de su red social Truth Social y en entrevistas con medios estadounidenses, el mandatario aseguró que la operación militar contra Irán ha sido ampliamente exitosa y que el conflicto podría considerarse cercano a su fin.
“Diría que está prácticamente terminado”, señaló Trump al referirse a la guerra, aunque subrayó que Estados Unidos responderá con dureza ante cualquier intento iraní de interrumpir el comercio energético en la región.
El presidente advirtió que, si Irán detiene el flujo de petróleo en el Estrecho de Ormuz, Washington responderá con ataques “veinte veces más fuertes” que los realizados hasta ahora.
Volatilidad en el mercado petrolero
Las tensiones militares en Medio Oriente han provocado fuertes oscilaciones en el mercado energético internacional.
El crudo Brent —referencia mundial— llegó a superar los 119 dólares por barril en los días más intensos del conflicto, impulsado por el temor a interrupciones en el suministro procedente del Golfo Pérsico.
Sin embargo, tras las declaraciones de Trump sugiriendo que la guerra podría terminar pronto, los precios registraron una corrección significativa. El Brent retrocedió hasta alrededor de 91 o 92 dólares por barril, en una caída superior al 6% en una sola jornada.
Analistas atribuyen el descenso a la expectativa de que el conflicto no se prolongue y de que el tránsito de petróleo por el Estrecho de Ormuz continúe sin interrupciones prolongadas.
Una ruta clave para la energía mundial
El Estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos estratégicos más sensibles del comercio energético global. Por esa vía marítima circula aproximadamente una quinta parte del petróleo que se consume en el mundo.
Cualquier interrupción prolongada del tránsito de petroleros podría provocar un fuerte aumento en los precios del crudo y afectar a las economías dependientes de las importaciones de energía.
En ese contexto, Trump reiteró que Estados Unidos no permitirá que se bloquee el paso marítimo y que su gobierno está dispuesto a actuar para garantizar el flujo del petróleo hacia los mercados internacionales.



