- Esta conmemoración será la tercera semana de noviembre de cada año
- El dictamen se remitió al Senado para sus efectos constitucionales
El Pleno de la Cámara de Diputados aprobó, por unanimidad de 447 votos, el dictamen con proyecto de decreto por el que se declara la tercera semana de noviembre de cada año como la “Semana Nacional de las Mujeres Emprendedoras”.
El documento, turnado al Senado de la República para sus efectos constitucionales, explica que la mujer emprendedora es aquella que desempeña actividades de autoempleo o de dirección de su propio negocio mediante las cuales lleva un bien o un servicio al mercado.
La participación de las mujeres en actividades de emprendimiento, añade, contribuye a mejorar su autonomía económica y la gestión del hogar, por lo que las emprendedoras representan un pilar importante en la actividad económica y social. Además, contribuyen a disminuir la pobreza a través de la redistribución del ingreso de forma más equitativa.
Refiere que cada vez es mayor el número de mujeres que se inician como trabajadoras por cuenta propia; sin embargo, esta función aún presenta obstáculos para el género femenino y está lejos de alcanzar un esquema de equidad, pues persisten elementos discriminatorios que les impiden que se desarrollen en dichas actividades en las mismas condiciones que los hombres.
Declarar una semana dedicada a las mujeres emprendedoras tiene el objetivo principal de promover el impulso de esta actividad, su facilitación y visibilización para contribuir con la economía de las familias mexicanas, puntualiza.
Emprendedoras, ente fundamental para el desarrollo
La diputada María Luisa Mendoza Mondragón (PVEM), promovente de la propuesta, indicó que hoy las emprendedoras son visualizadas como un ente fundamental para el desarrollo y como fuente de perseverancia, esfuerzo, trabajo, resiliencia, innovación, filantropía y desarrollo personal.
Resaltó que México es uno de los líderes en emprendimiento femenino a nivel mundial y la propuesta contiene vivencias de mujeres que desde sus hogares optaron por emprender con poco recurso, poco tiempo y limitaciones, “pero con una gran claridad de mejorar las condiciones de su familia”.
Secundar la igualdad sustantiva, dijo, es “garantizar una verdadera democracia, sin dejar a nadie fuera, posicionando a las mujeres emprendedoras como un agente verdadero de cambio. Demos las herramientas para su visibilidad, revindiquemos el actuar hacia un pilar y una fuerza que son las mujeres, que sabemos construir”.



